domingo, 30 de mayo de 2010

Zothique

ZOTHIQUE
por Clark Ashton-Smith

Aquel que haya pisado las sombras de Zothique
y mirado el oblícuo sol del color de la brasa
no retornará de aquí a su país anterior,

sino que rondará una última costa
donde las ciudades
se desmoronan en la negra arena
y el salitre es bebido por dioses muertos.


Aquel que haya conocido los jardines de Zothique
donde las frutas sangran desgarradas por el pico del simorgh
no saboreará la fruta de más verde cáscara;
bajo las postreras glorietas
en una sucesión de años de ocasos sombrios
sorberá un vino de aramanta.

Imagen por George Burr
Aquel que haya amado a las salvajes muchachas de Zothique
no volverá a buscar un amor mas tierno
ni distinguirá el beso de una amante del vampiro;
el espiritu escarlata de Lilith se levantará para él,
de la última necrópolis en el tiempo,
amoroso y maligno.

Aquel que haya navegado en las galeras de Zothique
y haya visto el espejismo de extrañas torres y cumbres
tendrá que enfrentarse de nuevo al tifón enviado por un brujo
y ocupar el puesto del timonel sobre océanos agitados
por la ascendente luna o por su cambiante rastro.

Clark Ashton Smith

Traducido del inglés por

Doktor Gnomegang










Zothique, el último continente

Zothique es, muy probablemente, la obra mas conocida de Clark Ashton-Smith. Sinembargo, se trata mas bién de una colección de cuentos bajo ese título dentro del subgénero de La Tierrra Moribunda, perteneciente a la Literatura Fantástica, especificamente Fantasia Heróica o Género de Espada y Hechicería, en fin, los intereses comerciales, mas que los literarios, no se ponen de acuerdo en cómo es la cosa.

Zothique es la visión de un continente futuro, el último, o también el postrero perteneciente al más remoto pasado, antes de nuestra prehistoria, ambos envejecidos por la degeneración y la corrupción material y espiritual. Decrépitos, sin esperanzas, poseidos por la magia negra y el culto a los demonios (¿como ahora?) y donde la ley se impone por la espada y la nigromancia, tal como ahora también se impone por medio del sable de la mentira y la corruptora hechiceria del culto al dios dinero. Tierras rudas, moribundas, carentes de progreso e investigación, de maquinarias, de las ventajas del mundo civilizado. En Zothique todo es bárbaro, pesado, malvado, inmisericorde y hedonista.





Sus protagonistas, a mi juicio, son invariablemente grandes hechiceros o mediocres guerreros, mujeres fatales, princesas o cortesanas, gente de palacio o brujos ineptos. Todos terminan mal, como regla. Ashton Smith no hace concesiones a sus héroes, sus personajes mueren o se salvan in extremo, en éste caso a menudo por causas extrañas o ajenas. Aún así, la esperanza útima se pierde en el inevitable destino, la inexorable télesis de terminar con el alma perdida en el seno del tenebroso dios Thasaidón, o eternamente olvidada en los malvados reinos de demoniacas deidades primordiales de nombres impronunciables. Es la atmósfera, el aura de Zothique, la protagonista. El diario acontecer de sus tierras es el personaje. Sus gentes, desprovistas de señas particulares imprimen el carácter, el papel que lo caracteriza. El telón de fondo es el protagonista; los personajes particulares son como incidentes trágicos dentro de una maligna trama que se desenvuelve a otros niveles, de los que apenas podemos atisbar algo nebuloso, profundamente inquietante.

Doktor Gnómegang.-

Ejemplar que poseo de Zothique

De Wikipedia:
El mismo Clark Ashton Smith, describió el ciclo de Zothique en una carta a L. Sprague de Camp, fechada a 3 de Noviembre de 1953:

Zothique está sugerida de manera vaga por las teorías teosóficas acerca del pasado y el futuro de los continentes. Es el último continente habitado de la Tierra. Los continentes de nuestro ciclo presente se han hundido, hace tal vez evos. Algunos permanecen sumergidos, otros, han re-emergido, parcialmente y se han re-situado por si mismos. Zothique, como yo lo concibo, incluye Asia Menor, Arabia, Persia, la India, partes del norte y este de África, así como gran parte del archipiélago de Indonesia. Una nueva Australia existe en alguna parte al sur. Hacia el oeste, solo se conocen unas pocas islas, como Naat, en la que sobreviven caníbales negros. Hacia el norte, hay inmensos desiertos inexplorados, hacia el este un inmenso mar virgen. La gente es en su mayoría de descendencia aria o semítica, pero hay un reino negro (Ilcar) en el noroeste; y negros desperdigados por el resto de países, sobre todo en los harenes palaciegos. En las islas del sur, sobreviven vestigios de las etnias de Indonesia o Malasia. La ciencia y la maquinaria de nuestra civilización ha sido olvidada tiempo atrás, junto a nuestra presente religión. Pero hay muchos dioses que son adorados; y la hechicería y la demonología prevalecen de nuevo como en los días de la antigüedad. Los marineros solo emplean remos y velas. No hay armas de fuego –solo arcos, flechas, espadas, lanzas, etc. como en la antigüedad. El idioma hablado principalmente hablado (del cual tengo probados ejemplos en un drama no publicado) tiene bases en la raíz indoeuropea y desciende ampliamente del sánscrito, el griego y el latín.